Si alguien fallece sin tener herederos conocidos, si no aparecen interesados hasta cuatro grados de consanguinidad ni tampoco otorgó testamento el fallecido, entonces el heredero legítimo de esos bienes pasa a ser la Administración pública, bien el propio Estado o bien el Gobierno autonómico según los casos, los cuales procederán a subastar los bienes tal y como establece la ley al respecto, y lo mismo pasa con las herencias rechazadas. El organismo que gestiona este tipo de herencias es La Dirección General de Patrimonio del Estado.

Si por casualidad aparecieran algún heredero a posteriori que no pudo ser localizado por la Administración, éste tiene derecho a una compensación que suele ser el 10% del valor de los bienes.Si se encuentra en esta situación y necesita ayuda no dude en ponerse en contacto con Focus Legal Abogados para recibir asesoramiento.

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